1999
Olga fue la mujer más feliz del mundo cuando recibió la noticia de su embarazo; fueron los días más felices de su vida, tanto el profeta como su suegra y su mismo esposo la adoraron y le guardaron culto como si fuera una enviada especial del cielo; el niño nació fuerte y rozagante; todos estaban felices porque había nacido como indica la ley un varón, él sería el elegido, sería la tercera generación del profeta.
Olga fue la mujer más feliz del mundo cuando recibió la noticia de su embarazo; fueron los días más felices de su vida, tanto el profeta como su suegra y su mismo esposo la adoraron y le guardaron culto como si fuera una enviada especial del cielo; el niño nació fuerte y rozagante; todos estaban felices porque había nacido como indica la ley un varón, él sería el elegido, sería la tercera generación del profeta.
Olga era una mujer voluntariosa, temperamental y sentía fuertes dolores después del parto; esos dolores no la dejaban estar postrada en la cama como quería que lo hiciera su familia política, Olga dejó de comer, no tenía apetito y frecuentemente lloraba; con el tiempo dejó de producir leche y el dolor ahora se trasladaba a sus pezones que eran mordido por el niño al no obtener la leche que deseaba, al mes de nacido Olga dejó de amamantar al niño y le comenzó a suministrar leche comprada.
Lastenia se dio cuenta de ello e intentó persuadirla de alimentar bien a su bebé; pasaban los días y la mujer no permitía que el niño tomara leche materna, justificándose en el dolor que esto le producía, su tía Cecilia y segunda esposa de su suegro le sacaba la leche y la envasaba en teteros, esto lo hacía a escondidas porque sabe que Januan lo desaprobaría.
Januan un día conversó sobre esta situación con Daniel y Olga, allí el argumento fue que su cuerpo no soportaba el dolor y que además sus senos se podrían deformar; después de esto todo cambió para Olga, sacaron los espejos de su cuarto, todos; y Daniel obligó a su esposa a darle leche materna al niño únicamente; una tarde Olga al insistír en su negativa discutió fuertemente con Daniel que la tomó con violencia y la llevo al lavadero de la casa en donde ahogándola le repetía las instrucciones que como esposa debía seguir; Daniel mientras metía la cabeza de Olga en el lavadero, también la hacía suya recordándole que él mandaba en el hogar, esa tarde nunca la olvidó Olga.
Suprimieron cualquier contacto con Olga, la dejaron sola con el niño; pasaron los días y ella suplicaba otro alimento para el niño, porque decía que no le salía leche, a esto su esposo recurría con insistencia a los golpes, regularmente Lastenia visitaba a Olga y al bebé y supervisaba que Olga lo alimentara; a pesar de todo la madre de Nestor sabía que no le estaba dando lo suficiente.
Débil Olga no luchó más, sus senos secos ya no querían dar leche y Lastenia vio eso como una maldición de vanidad; Olga fue encerrada por 14 meses con su hijo el cual murió de inanición antes de cumplir sus 15 meses.
No hay comentarios:
Publicar un comentario